Sobre la relación entre el Rito del “Mot de Maçon” (Mason Word) y los Rose-croix (Rosacruces)

Vamos a finalizar esta primera saga de trabajos dedicados a conocer de manera introductoria el Mot de maçon, agradeciendo infinítamente las investigaciones, trabajos y reflexiones de mi amigo y Muy Querido Hermano Patrick Négrier, siempre dispuesto a atender nuestras consultas y aportar toda su sabiduría y conocimiento. En sucesivas entradas, publicaremos otros estudios de este prestigioso autor que romperán esquemas y moldes que a día de hoy aún circulan en los ámbitos masónicos de forma indebida.
Los orígenes calvinistas del rito escocés del Mot de Maçon nos invitan en última instancia a reexaminar más cercanamente el hipotético lazo que, según el poeta escocés Henry Adamson (Thrénodie des muses, 1638) y un artículo anónimo de la revista londinense Poor Roin’s intelligence (10 de octubre de 1676), podría haber existido entre este rito calvinista escocés (principalmente compuesto, desde 1628-1637, de la comunicación oral de las palabras Y… y B… acompañado de un apretón de mano con la derecha) y el movimiento luterano alemán denominado Rose-croix (Rosacruz).
Sobre este preciso punto, es a la preciosa documentación reunida por Paul Arnold a la que debemos acudir. Este autor nos recuerda oportunamente dos hechos que alertan nuestra atención: por una parte, el hecho que según una obra de V. Griesmann datada en 1623, Jean-Valentin Andreae, el autor de los tres clásicos rosacrucianos, comunicaba “secretamente a sus hermanos una explicación milagrosamente extraña forjada en su nueva escuela profética, poniendo a la cabeza estas palabras: Iach…, una constante profesión de fe que dará testimonio del verbo viviente en la columna Bo…”; y por otra parte el hecho que en 1620 Jean-Valentín Andreae hizo aparecer una Christiani amoris destra porrecta (Mano derecha tendida del amor cristiano), obra en la cual el autor presentaba el “plan de una sociedad cristiana… con el objetivo, no de prescribir a las gentes una regla, sino de suministrar al lector sensato y prudente material para reflexionar más de antemano sobre el tema y hacer un esfuerzo personal”.
P. Arnold precisa también respecto a esta obra: “La Main droite continuó circulando… Incluso en Inglaterra donde John Beal(e) escribiendo a Hartlib lamentará bien pronto que el modelo de una sociedad cristiana y esta curiosa Mano derecha tendida del amor cristiano no se enraizara más profundamente en Inglaterra”.

En efecto es chocante que los dos componentes originales del rito calvinista del Mason Word (Mot de Maçon) (la comunicación oral de las palabras Y.. y B…, y el apretón de la de la mano derecha) elaborado en Kilwinning hacia 1628-1637 haya sido en cierto modo precedidos por sus equivalentes en el medio rosacruciano: la comunicación de las palabras Y… y B… por el luterano alemán J. V. Andreae hacia 1623, y la evocación por este último, en 1620, de la “mano derecha” (rito simbólico de comunión fraternal prestado de los dos libros de los Macabeos y en Gal. 2,9).

¿Cómo explicar semejante encuentro?
¿Pura coincidencia o bien préstamo cultural tomado por Baillie a Andreae, en efecto transmisión de Andreae (quien experimentaba una simpatía de connivencia por el calvinismo) a Baillie?
El pastor presbiteriano Robert Baillie (probable creador del rito calvinista del Mot de Maçon en Kilwinnig donde tenía entonces ese cargo) ¿habría él mismo creado el rito del Mason Word contentándose con apoyarse en los materiales de la Biblia que, como todos los reformados, conocía muy bien?
O bien, con la finalidad de transmitirlos a los masones de Kilwinning, ¿habría tomado prestados los dos elementos del rito del Mot de Maçon (la comunicación oral de las palabras Y… y B…, y el encaje de la mano derecha) del pastor luterano Andreae y su Main droite de lo que se hablaba en esa época en Inglaterra en la misma época?

Examinemos una tras otra cada una de estas dos hipótesis:

El rito del mason Word fue creado en Kilwinnig por uno o varios calvinistas para así sustituir el rito anglicano de recepción en logia prescrito por los Antiguos Deberes. Este rito calvinista de recepción en logia fue originalmente concebido de una parte como un signo de comunión fraternal (darse la mano derecha), y por otra parte como una doble palabra de paso que permitiera autorizar a los francmasones calvinistas reconocidos como tal a penetrar en la logia (las palabras Y y B convenían especialmente mejor como palabras de paso dado que decoraban las dos columnas encuadrando la puerta del Hekal del Templo de Salomón).
R. Baillie (si en efecto fue él quien creó el Mot de Maçon) pudo perfectamente extraer el
encaje de manos ritual de la mano derecha (I y II de Macabeos, Gal. 2,9) y las palabras Y y B (I Reyes 7,21) de la Biblia sin tener hacerlo de Andreae. Si ese fue el caso, deberíamos entonces concluir que las referencias anteriores de Andreae sobre la “mano derecha” y a las dos palabras Y y B fueron una simple coincidencia sin relación alguna con el uso posterior de los mismos motivos en el caso de los francmasones de Kilwinning a partir de 1628-1637. 

Si, por el contrario, R. Billie sacó estos motivos de Andreae, deberíamos entonces preguntarnos sobre las modalidades de este préstamo cultural:
¿Cómo el pastor presbiteriano de Escocia Baillie habría podido tomar prestado hacia 1628-1637 los dos principales componentes del Mot de Maçon al pastor luterano de Alemania J. V. Adreae?
P. Arnold afirma de Griesmann que era un “polemista deshonesto”, argumento que nos invita a desconfiar del testimonio de Griesmann sobre la comunicación de las palabras Y y B por Andreae. Sin embargo, aunque eso fuera así, la deshonestidad de Griesmann no anula el problema de la evocación de Y y B por Grriesmann en 1623, la atribución de esta comunicación a Andreae fue una mentira efectiva. Para saber si Robert Baillie habría tomado sí o no hacia 1628-1637 los dos componentes originales del rito del Mason Word (Mot de Maçon) de Jean-Valentin Andreae o de Griesmann (ya que es en esos términos bien preciso que se plantea la cuestión del eventual origen rosacruciano del rito masónico del Mot de Maçon), habría evidentemente que releer los escritos del pastor presbiteriano de Kilwinning a la luz de las informaciones que Roland Edighoffer nos muestra sobre dos personajes que sobre suelo británico habrían podido servir de enlace entre Baillie y Adreae (o Griesmann): de una parte el hombre que hemos mencionado más arriba, Samuel Hartlib (1595-1662) que se instaló en Inglaterra en 1628 (y hará publicar en 1647 en Cambridge una traducción inglesa de dos escritos de Adreae en ellos la Main droite antes publicada en 1620); y por otra parte un amigo de este mismo Hartlib, el teólogo escocés John Dury (1595-1680) quien pudo encontrase a Baillie sobre el terreno de la teología calvinista.

Joaquim Villalta, Vª Orden, Gr.·. 9
Miembro del Supremo Conselho do Rito Moderno - Brasil

Caricaturas Masónicas

Traducción libre, tomada de la publicación "Masonic Cartoons", del Dr. David Harrison, autorizada expresamente por el autor.

Hace unos días empecé a leer "The Liverpool Masonic Rebellion and the Wigan Gran Lodge", un trabajo del historiador masónico, Dr. David Harrison que explica desde un análisis histórico y sociológico, los aspectos que influyeron en una escisión de la Gran Logia Unida de Inglatera en 1723. 

The


Fue para mi sorpresa que hace un par de días, publicaba en su blog personal una entrada llamada "Masonic Cartoons", en la cual expone varios grabados de la época que representan las condiciones sociales de las cuales el Dr. David Harrison habla en sus obras, motivo por el cual le pedí que me permitiera traducir su publicación, más aún cuando existe muy poca información en lenguaje castellano, y sobre todo de un autor fundamental como él.

Espero que estas caricaturas os diviertan tanto (y os transporten a esta época), como a mí. Feliz lectura!

Caricaturas Masónicas

Las caricaturas satíricas Masónicas, así como las caricaturas políticas han sido populares desde el siglo XVIII. Desde los grabados burlescos masónicos de los años 1740 hasta las que tocan de refilón la regularidad satírica del periodo presente. Incluso Even Hogarht, siendo Masón, él mismo usa la Masonería como un asunto satirico. He aquí unos cuantos


Una cartcatura satírica del 1800 revela cuales se creen que son los miedos en torno a la iniciación - un tema que reaparece muchas veces en caricaturas.


"Night" de William Hogart. Hogart fue un Masón que sirvió como Gran Steward. Esta popular estampa fue una serie titulada "Four times at Day", una serie que estuvo originalmente compuesta de 4 escenas que fueron completadas en 1736. Los grabados fueron publicados dos años después. Los dibujos revelan una caótica pero satírica escena; aparentemente el Masón ebrio (la joya revela que él puede ser el Venerable Maestro de la Logia) está siendo acompañado a casa por su Steward o su Guardatemplo, inconsciente que el orinal está siendo vaciado sobre su cabeza. La violencia estalla al rededor de él mientras ellos tambalean de regreso a casa. El letrero de la "Copa y las uvas" puede ser vista -la taberna fue una de las primeras cuatro Logias que fundaron la Primera Gran Logia. El Masón puede ser una representación de Thomas de Vell- un impopular e hipócrita Magistrado de Bow Street quien dio duras sentencias a los vendedores de gin, quien sin embargo fue conocido como un bebedor.


The Gormagons de Hogarth - una satira que toca el tema del club fundado por el Jacobita Duque de Warthon - un Gran Past Master de la Primera Gran Logia. Un buen número de personas en la procesión están vistiendo mandiles, incluso el mono. Los Gormorgans (ortografía diferente) hicieron de hecho cumplir, y tuvieron el propósito de burlarse de la Masonería - en un sentido similar "Masonería Burlesca" pues no hay evidencia que llevaran acabo una procesión.


Un grabado muestra una procesión Masónica Satírica en torno a las calles de Londres. Paul Withehead, satírico y escritor, instauró la primera procesión Masónica Satírica, usando limpiachimeneas, mendigos y prostitutas como ataque a la pompa de las procesiones de Gran Fiesta de la Primera Gran Logia, las cuales cesaron a mediados de la década de 1740, debido a la burla pública. Whitehead fue un miembro del Dashwood's Hell Fire Club y debíó haber sido también un Masón, quien al igual que el Duque de Wharton cayó con los Modernos antes que él.


Iniciación de 1º Grado - Una caricatura que muestra la humillación de lo que le puede suceder a un incauto iniciado...

Muchas de estas caricaturas parecen burlarse de la ceremonia Masónica, mostrando una incomprensión de la ceremonia en base a los "dichos" populares, de ahí el aparecimiento de la cabra en el dibujo anterior.


Hasta el abuelo Foxy montó la cabra. Montando la cabra por su puesto tiene sus orígenes en la creencia popular que los Masones "adoraban al demonio" a puerta cerrada por lo que la imagen de la cabra en relación con la Masonería se convirtió en una broma relacionada con la iniciación de un candidato.


Traducido por:

OlgaVallejo Rueda
Vº Ord.·.-Gr.·. 9
G.·.M.·. de la Gran Logia Mixta de los Andes Ecuatoriales
Sup.·. Com.·. del Sublime Consejo del Rito Moderno para el Ecuador
Presidente de la Unión Masónica Universal del Rito Moderno
Miembro del Círculo de Estudios Roëttiers de Montaleau

Sobre el "Mot de Maçon" (Mason Word): las repercusiones de su origen calvinista

Proseguiremos con una penúltima pequeña entrada de aproximación a las investigaciones y trabajos del Historiador Patrick Négrier con el objeto de ir centrando mejor históricamente nuestros orígenes rituales y poder abordar más adelante otros desarrollos de mayor complejidad, pero más asimilables con estos fundamentos.

Es este rito escocés y calvinista del Mason Word el que, transmitido por el pastor escocés y presbiteriano James Anderson a los futuros creadores de la Gran Logia de Londres en diciembre de 1714, resulta ser la fuente de los distintos ritos masónicos de hoy en día practicados en el mundo.

Debido a que en 1717 estos nuevos masones practicaban dicho rito escocés y calvinista del Mot de Maçon que habían recibido en 1714, el inglés y anglicano Christopher Wren, una vez enterado de ello, los echó de "El Ganso y la Parrilla" su lugar de encuentro y reunión londinense.

El origen calvinista del Mot de Maçon generaba un rechazo e irritaba a los masones anglicanos de Inglaterra quienes habían sido recibidos por Anderson desconociendo dicho origen ritual. Esta parece ser la causa del desprecio que sufrió al final de su vida Anderson dado que la mayor parte de miembros de esta Gran Logia, aún siendo de confesión anglicana, se encontraban practicando un rito de origen escocés y además de raíz calvinista.

Esto, sin embargo, ya estaba consumado y era imposible de modificar adoptando, por ejemplo, el rito de los Antiguos Deberes ya que no se encontraba adaptado de ningún modo a los masones especulativos. En esta situación molesta, la Gran Logia solamente tenía una posibilidad: olvidar a toda costa estos orígenes calvinistas del rito practicado del Mason Word.
Esta labor la facilitaría enormemente el eclecticismo masónico de esta obediencia y de su rito revisado y corregido en esa óptica, como bien puede verse analizando la Masonry disseccted de Samuel Prichard (1730)

Joaquim Villalta, Vª Orden, Gr.·. 9
Miembro del Supremo Conselho do Rito Moderno - Brasil

Sobre el "Mot de Maçon" (Mason Word): El origen Calvinista del Rito

El Mot de Maçon (Mason Word) es indudablemente de origen calvinista.
Si los masones calvinistas de Kilwinning, probablemente aconsejados en esto por su erudito pastor Robert Baille, elaboraron hacia 1628 - 1637 este rito específicamente calvinista de recepción en logia, fue debido a que en esta época rehusaron practicar el antiguo rito anglicano de recepción en logia prescrito por los Antiguos Deberes (en su rechazo del rito anglicano de recepción en logia desplazaron incluso a otra fecha el día de la recepción ritual en logia fijado por los católicos Statuts Schaw en el san Juan de Invierno, o sea al 27 de diciembre).

Por otro lado hay que recalcar el hecho que la logia calvinista de Kilwinning había solicitado y obtenido del católico William Schaw una forma de primacía reconocida por los Statuts Schaw de 1599, primacía relativa que, a la luz del rol de la logia de Kilwinning en la elaboración del rito calvinista del Mot de Maçon, supone ser simplemente la primacía de la logia calvinista de Kilwinnig ante el conjunto de las otras logias calvinistas de Escocia. Es un hecho que la logia de Kilwinning había rechazado co-firmar las cartas masónicas de los católicos Sinclair de 1601 y de 1628. El origen calvinista del Mason Word explica a fin de cuentas porqué en su Thrénodie des muses (1628-1637), Henry Adamson, el poeta de Perth, estableciendo una relación entre el Mot de Maçon detentado por los denominados luteranos de la Rosa-cruz y la previsión de los acontecimientos históricos relativos al rey de Inglaterra Charles I. En efecto, en la época en la que escribió su poema (1628-1637) H. Adamson, Charles I obligaba a los presbiterianos de Escocia a obsevar los cinco artículos de Perth por los cuales desde 1618-1621 el rey Jacques VI (I de Inglaterra) y el Parlamento intentaron anglicanizar por fuerza la via religiosa de los presbiterianos de Escocia.

En 1638 los presbiterianos de escocia se revelaron violentamente contra las tentativas de Charles I para imponer a los escoceses el Libro de plegaria común, reafirmando su autonomía religiosa durante el Convento de la Iglesia presbiteriana de escocia.

Estas logias presbiterianas que hasta entonces habían recibido a sus nuevos miembros por el rito anglicano heredado de los Antiguos Deberes ingleses se plantearon sustituirlo por otro rito específicamente calvinista: el Mason Word que elaboraron a tal efecto para lograr este objetivo.

Joaquim Villalta, Vª Orden, Gr.·. 9
Miembro del Supremo Conselho do Rito Moderno - Brasil

The Good, The Bad, and the Ugly - Freemasonic Version

Welcome!
With this post we begin sharing some posts in english language written by our Brother Eoghan Ballard, a member of UMURM form United States. We hope you really enjoy it and if you liked it, share it!

Many thanks
Olga Vallejo Rueda
President of UMURM
Sup:. Comm:. of SCRME
Gr:. M:. of GLMAE


Originally posted on: http://hedgemason.blogspot.com.es/2016/03/the-good-bad-and-ugly-freemasonic.html

Cue the drums and the Andean Flutes, crane your necks looking for Clint Eastwood. No, you won't see Clint here, although depending on whom you ask, Clint either is or isn't a Freemason.  I'm frankly indifferent about that, although I have enjoyed some of his films. I especially like his quote to the effect that "I tried being reasonable. I didn't like it."

However, you don't not really expect me to talk about Clint today, nor about Westerns as a hollywood genre. I am turning my gaze, perhaps not surprisingly at the recent unpleasantness relating to Georgia, Tennessee, and other Masonic Jurisdictions in the United States. I have read all the required blogs and have been giving close attention to what various members of various jurisdictions and obediences have had to say about this subject.

A particular type of remark caught my attention and set me to thinking, mostly about a response. A few expressed their annoyance that while the media tends to ignore their good works, it will focus sharp attention on their problems. I don't think they had the presence of mind, or perhaps the honesty, to refer to this current unpleasantness as a failing. Some others wished the attention away, but a few actually went so far as to opine that such public attention to Masonic unpleasantness was unfair.

I spit my coffee across the room when I read that one.

I mean, really, what could possibly be considered unfair about it? If you make the audacious claim that you exist to make good men better, then you have to expect to be called upon the carpet for behavior which is clearly other than that. Now, some will claim that their morals teach them that homosexuality is wrong. In theory, standing up for your morals when the larger society eschews them, is a courageous thing to do. However, let's examine this claim for a moment. I am not interested in taking a stand on whether homosexuality is right, or moral, or even natural. Everyone has their views and they're welcome to them.  The issue in this case is not really about morality, and I will explain why.

Freemasonry also claims to not be a religion, and to not demand of its membership more religiosity than "that religion in which all men agree." Anderson further goes on to specify what that is. Here of course, is where most North American Freemasonry, have gone wildly astray, that he means Masons should be "Good men and true, or men of Honour and Honesty, by whatever denomination or persuasions they may be distinguish'd..." That in fact leaves a lot of room for interpretation, and a semanticist might well argue that the term persuasion might refer even to one's gender preferences.

The jurisdictions whose decisions have generated this row within Freemasonry are most certainly not following Anderson's dictates, though I have no doubt they will argue that they are. They are, whether you agree or disagree, following the teachings regarding sexual practices proposed by a specific segment of the Christian religion. That simply isn't Masonic according to the narrow reading of Masonic literature and law. Of course, Masons have always interpreted these things whatever way way they wished, and so long as that was considered the majority opinion where and when they did so, no objections were generally raised. Meeting behind closed doors created a sense of insularity, which over time evolved into a sense of imperviousness. The notion that I am right and nobody will criticize me. Eventually, this gave rise to the reaction that should someone criticizes "our way", they are clearly not Masons and we can ignore them. Of course, while this may have appeared to be a realistic assessment of the circumstances, it was never a rational one, nor was it right. I mean right in both the ethical and the pragmatic sense.

Allow me to reiterate, so that nobody misunderstands my intentions. I am not staking a position either that Freemasonry should nor that it should not admit homosexuals to its membership. My personal view is no more relevant here than the fact that there already are plenty of gays initiated into "mainstream" North American Freemasonry. The question being debated by most is whether the membership determines if they should be allowed to be, and also, who that membership is. In other words, who has a vested interest in the matter and how does that interest play out.

That's where things get interesting and in my opinion, far more interesting than the question concerning sexual orientation. Society at large has changed its view rather rapidly on this matter over the past few years, and quite a few of us who have been on the planet for a half century or more are frankly surprised at how swiftly the shift was when it finally became a matter for popular decision, regardless of our personal views. This sudden shift of course, left those, of whatever age, who didn't agree with the new public ethic, with a serious case of cognitive dissonance. After all, most of us were taught from an early age, either trough direct teaching or more subtle privately and not so privately expressed opinion, that gays were not normal. It stands to reason that a fairly conservative institution such as Freemasonry has become, would move slowly toward any change.  Such conditions reigned for a long time within Freemasonry, and thus allowed the racial ostracism which remains normative for far too much of North American Freemasonry to continue until today. It also has kept "mainstream" Freemasonry in the US, gender specific, even after our society as a whole has rejected that approach to matters. In UGLE style Freemasonry in the USA, it is still 1945. In point of fact, the majority in our society have decided to be accepting of sexual preference to a far greater degree than are accepting of either gender equality or racial difference. Ironically, there's probably more tolerance today for the idea of gay marriage than there is for interracial marriage, and that decision was decided back in 1967 with the supreme court decision of Loving v. Virginia.

I'm not trying to damn mainstream Freemasonry for any of this. It is what it is. But here, in this discussion, recognizing the reality, whether you care to or not, is important. Here is why it is important, and why actually airing all this dirty laundry in public is a very good thing for Freemasonry.

As I said a few paragraphs back, Freemasonry claims to be an ethical organization. It also claims to have as its goal making good men better. It supports the idea, in theory if not in practice, that each individual must come to their own process of self improvement through serious internal introspection. I will note, that while Freemasonry seeks to educate and expects certain standards to be embraced, it consciously states that its members must discover these things for themselves. Freemasons are supposed to work through the process of self improvement and it is a personal one. In doing that, Freemasonry has, intentionally or otherwise, hoisted upon its own shoulders the weight and responsibility expected only of those with the highest of principles.

So what are we doing, complaining when other Masons and the public beyond Masonry, the "dreaded cowan" do exactly that - expect us to stand up and show that we stand for "that religion in which all men agree" and that we be "Good men and true, or men of Honour and Honesty, by whatever denomination or persuasions they may be distinguish'd..."

In point of fact, Freemasonry can only be hurt by its own choices, and it can only be raised up and championed as a result of its own actions. In shedding light on what we think and believe, the public attention is aiding Freemasonry in reaching its own goals. How we will be judged by the public will in large part be the result of whether we pass our own test.

North American Freemasonry is both the benefactor and victim of its own history. It has unprecedented institutional freedom. Each state represents its own jurisdiction answerable to none but its own members. It also however, has come to believe the fiction that because those so called "regular" obediences are all under the eye of the UGLE, that they are somehow one body. What we see today in the battles being waged over the decisions of Georgia and Tennessee, are in part the result of the opposition between historical fact and the fantasy of self identity.

Regardless of those conflicting views, Freemasonry should welcome this as an opportunity to bring more light rather than heat to the situation. Freemasonry should look at this as an opportunity to polish the rough ashlar a bit more. Rather than complain, Masons should recognize that the public in fact views them as an institution that claims to hold itself up to the highest of standards, and are giving us the opportunity to see reflected in public, just how well we live up to such claims. Believing in either one or the other decision, if it is viewed as based upon what one recognizes as
moral, after due consideration and deliberation, should be something that any Mason would welcome. As a Mason, if you are uncomfortable voicing your choice for fear of how it will be received, that suggests you hold doubts about how honestly or arduously you have held yourself to your principles.

In my view, whatever you believe to be right or wrong in this debate, if you as a Freemason believe it, you should be very comfortable being scrutinized. In any case, the day has come, for better or for worse, in which such debates will end up going before the court of public opinion. Let there be light.

Sobre el "Mot de Maçon" (Mason Word): Concepto

Para comprender la esencia y origen del Mason Word nos apoyaremos principalmente para hacer este trabajo en las investigaciones del Hermano Patrick Négrier, uno de los mayores especialistas en la materia.

La expresión "Mot de Maçon" (Mason Word) designa, en una pequeña veintena de textos escoceses e ingleses del Siglo XVII y al menos en una docena de textos británicos del siglo XVIII, un rito masónico de recepción que consistía en recibir en logia a un nuevo masón dándole un agarre de mano durante el cual se le comunicaba oralmente el nombre de las dos columnas J y B del Templo de Salomón (I Reyes 7,21). Según la integra obra de Pierre Mereaux sobre las Constituciones de Anderson, es aparentemente con este Rito Escocés del Mot de Maçon que en diciembre de 1714 el Pastor Escocés y Presbiteriano James Anderson recibió como masones aceptados a los futuros creadores de la Gran Logia de Londres.

Este rito escocés del Mot de Maçon estaba destinado a tener a una gran posteridad puesto que terminó con bastante rapidez, en razón a la desaparición progresiva a las antiguas Logias operativas de Inglaterra, por suplantar al antiguo rito operativo y anglicano de recepción en Logia prescrito por los Antiguos deberes medievales (Rito que consistía en recibir un nuevo masón leyéndole los Antiguos deberes, libro sobre el cual el recipiendiario debía jurar que respetaría dichos deberes).

Un examen metódico de las fuentes históricas del Mason Word nos muestra que este rito tuvo sus orígenes calvinistas. Los indicios de los orígenes calvinistas del Rito del Mot de Maçon son de diversos órdenes: geográfico y social, bíblico y ritual.

En próximas entrada analizaremos con mayor profundidad este origen calvinista del Rito así como sus repercusiones.

Joaquim Villalta, Vª Orden, Gr.·. 9
Miembro del Supremo Conselho do Rito Moderno - Brasil

Sobre el "Mot de Maçon" (Mason Word): Introducción

Con gran tristeza fuimos testigos de la desaparición, ya hace unos años, del Magazine Prismes Hebdo, dirigido por Johan Dreue.
Este interesantísimo espacio nos ofrecía una amplia variedad de trabajos muy serios dedicados a diversos Campos vinculados a la Tradición: Hermetismo, Arquitectura Sagrada, Ciencias Humanas y Filosofía y, como no, un elevado volumen de excelentes trabajos y dossiers firmados por plumas de gran talla como Négrier o Keystone, dedicados muy especialmente a unas investigaciones que desembocaron en obras culminantes masonológicas aquí expuestas en distintas ocasiones.

Esta apasionante site poseía un espacio que bajo el título “Initiations” nos abría un fascinante mundo de informaciones sobre diferentes vías iniciáticas manifestadas en Europa a través de la presentación de diferentes grupos representativos: desde asociaciones de conocimiento o académicas, diferentes ramas francmasónicas, redes de interés ecológico o agrupaciones de iniciativas locales, en definitiva, pretendiendo estar a la altura de todo aquello capaz de “iniciar” hacia la esperanza de que “otro mundo es todavía posible”. Recuerdo una sección biográfica consagrada a Désaguliers abordada con una amplitud, rigor y análisis exquisito. Esta inmensa base de datos, estudios, reflexiones y consideraciones, gozaba de un elevado rigor en su desarrollo expositivo y en sus fuentes analíticas, sobretodo a nivel historicista, tal vez sin duda, debido al rigor y calidad de los autores implicados.
Este espacio (o algunos de sus miembros) galvanizó la iniciativa de un proyecto serio y sobrio sobre la reactivación o renacimiento del “Rito del Mot de Maçon” (Mason Word) con una Asociación que le daba soporte desde diversos ámbitos (histórico, estructural, masonológico, simbólico, etc.) con sede en la occitana y mítica Lunel (localidad cercana a Montpellier con unos bellísimos Templos masónicos, por cierto).

Este Rito de máxima pureza e incontestablemente Rito de los Modernos presenta sus formas rituales primeras oscilando desde el Edimburgo 1696, hasta el Th. Wolson 1751, antes de la transformación de este último en forma de los rituales que sirvieron como estribos lanzadera para los sistemas de altos grados.
El Mot de Maçon, compuesto exclusivamente de tres únicos Grados, donde no ha lugar prolongación ni extensión alguna más allá del tercer Grado, siendo éste el alfa y omega y la realización máxima de la meta masónica, tiene a día de hoy su forma más parecida en el Rito Francés al Régulateur du Maçon (obviamente despojado de toda proyección ulterior en Órdenes de Sabiduría) y con elementos mutados o transgredidos históricamente como los 9 por los 15 de sus orígenes en la leyenda Hirámica.

Tal vez esa sencillez y belleza por lo sobrio, ese amor por conservar su contenido original, esencial y fundamental que devino ecuménico y latitudinario con la formación de la Gran Logia de Londres ha sido su hándicap (ver en este mismo Blog las opiniones de Bésuchet de Saunois sobre el afán y el ansia humana por la proliferación de los Altos Grados). Útil ritual de una asociación perteneciente a un entorno ilustrado, aunque prestado del operativismo, y coexistente con parte de él en principio por necesidad de fundirse y confundirse con este, buscando quizás una legitimidad histórica ficticia y/o camuflada, deseoso de encontrar el envoltorio formal que contuviera la visión universal del deseo humano abierto al espíritu sin renunciar a la ciencia, abriendo puertas, dimensiones y visiones hasta entonces desconocidas, procuró dar luz en la obscuridad de la intolerancia religiosa, tendiendo puentes sin fin hacia horizontes insospechados para el ser humano, más próximo a desentrañar los secretos del Universo y, tal vez, entender el lenguaje de ese Gran Arquitecto para algunos, o para otros, hacerlos cómplices y codescubridores de las causas primeras fenoménicas.


En la actualidad, tenemos referencia que trabaja en Mot de Maçon (Mason Word) la Logia escocesa de Haughfoot, que intenta aplicar formas rituales que datan de la época de su creación en 1702.
La Logia de Investigación "Marqués de Gages" de la Gran Logia Mixta de los Andes Ecuatoriales, lo hace en España con el Wolson 1751.

Próximamente, desde la Academia Internacional de la Vª Orden de la Unión Masónica Universal del Rito Moderno, llevaremos a cabo unas entradas especialmente dedicadas a aspectos específicos del Mason Word.

Joaquim Villalta, Vª Orden, Gr.·. 9
Miembro del Supremo Conselho do Rito Moderno - Brasil